viernes, 12 de febrero de 2016

NUEVO DESPERTAR

Una figura encorvada por el dolor y la tristeza camina a paso lento por las solitarias calles de la gran ciudad. Llueve y es de noche. El frío empeora la escena. El hombre tiritando, llega a su hogar. ¡Hogar!¡Mentira!.
Hogar es sinónimo de familia, niños gritando, una mujer cocinando, un perro ladrando...y allí sólo existe el vacío, la soledad, el silencio que aplasta y mata.
El hombre regresa de su trabajo, un oficio que brinda alegría, fascinación, misterio. Es mago, pero la magia está ausente en su vida. Sus pensamientos oscuros buscan una solución a la melancolía que lo oprime, que lo asfixia. Sus pensamientos oscuros anhelan la muerte.
Todas las mañanas al despertar, clama desesperado: "Que sea mi último día".
No siempre fue así. La oscuridad se produjo el día del fatal accidente. Un auto atropelló a su mujer y a su pequeña. Un conductor alcohólico, inescrupuloso, en un segundo le robó el hálito de vida, la esperanza...el futuro.
Ahora, nada le interesa, ni el éxito ni los aplausos a sus increíbles trucos. Sólo desea dormir, desconectarse de la realidad.
Una noche, cuando por fin concilió el sueño, alguien lo zamarrea dulcemente. Abre los ojos y se sorprende ante la presencia de un ser de luz, un hada, quizás. Supone que es un sueño hasta que escucha una voz melodiosa que lo sobresalta:
_ Sé de tu hondo pesar. También sé que eres un hombre honorable, que la venganza no habita en tu alma.
_ No tengo alma, la perdí en aquel día siniestro. Y sí, ¡odio!, odio mi destino _ gritó.
_ El dolor dicta tus palabras, pero hoy estoy aquí para concederte un deseo _ siguió diciendo el Hada de los Sueños desestimando las expresiones resentidas del mago.
_ ¿Un deseo? La muerte.
_ No seas pesimista. Ese destino al que odias, pretende obsequiarte una segunda oportunidad para ser feliz. ¿Qué respondes?_ insistió.
_ Entonces, desearía desaparecer de esta realidad y despertar en un mundo en donde no exista la muerte, en donde la magia y la fantasía sean las reinas, en donde se respete la hora del té. Un mundo en donde se celebre el "no cumpleaños", para que el tiempo no pase destruyendo y aniquilando. Mi hija tenía un conejo, así que en ese lugar que me ofreces debe haber un conejo blanco. Con él compartiré las meriendas y los "no cumpleaños". ¡Ah! y un extenso jardín en donde abunden margaritas, tulipanes, violetas, pensamientos y rosas...sí, muchas rosas, la flor predilecta de mi mujer. Quiero que ese delicioso jardín me la recuerde a cada instante, porque en ese mundo su recuerdo no me perturbará, me vivificará. Y si alguna vez aparece una pequeña de cabellos dorados, ojos azules, curiosa y algo desobediente que evoque a mi hijita, mi dicha será completa.
_ Conozco el lugar y allí te envió. "Por el poder de las tres palabras mágicas que todo lo pueden: escuchar, sentir y confiar, esta humilde servidora de la luz suplica en favor de este hombre,
Traedle la paz
Traedle la tranquilidad
Borrad sus pesadillas
y dejadlo soñar."
Cuando el mago despierta a la mañana siguiente grande es su asombro.
_ ¿Dónde me encuentro? _ pregunta en voz alta.
Un conejo blanco que pasa a su lado muy apurado le contesta:
_ En el Mundo de las Maravillas, ¿acaso no lo recuerdas Sombrerero? Por tu cara, veo que no te sientes bien. Perdona no puedo seguir conversando, voy retrasado. _ y echándole un nuevo vistazo a su reloj se pierde entre las margaritas_ Y apúrate, hoy celebramos tu "no cumpleaños" _ le grita desapareciendo.
_ ¿Me ha llamado Sombrerero? _ palpa su cabeza y allí está, un enorme sombrero de copa _ "Sombrerero", buen nombre para comenzar una nueva vida...



3 comentarios:

  1. Un relato precioso y triste y alentador. Un abrazo

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  2. Estupendo relato, aunque de ser el protagonista, yo hubiera pedido que volviera mi familia... puestos a soñar...
    Me ha encantado, Haydee. Besos

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